Viernes 9 de mayo 2025
"...vivirá para siempre" (Jn 6,44-51)
Vivir, Señor Jesús, vivir. Vivir en paz.
Vivir siendo honestos con nosotros mismos.
Queriendo lo que somos, con nuestras grandezas
y también con nuestras miserias.
Vivir reconociéndonos siempre en camino.
Siempre aprendiendo.
Siempre necesitados de tu presencia.
Siempre sirviendo más.
Así queremos vivir.
Vivir, Señor Jesús, vivir.
Vivir dando vida.
Vivir sin ahorrarnos nada de cuanto somos y tenemos.
Vivir a manos llenas.
Vivir con el propósito siempre renovado en cada amanecer
de que buscaremos esa vida tuya,
esa que le hace a uno desmigarse para que el pan llegue a todos.
Vivir con otros. Por otros. Para otros.
Vivir siempre en esperanza y confiados
en que tú eres el amigo fiel que nunca falla. Nunca.
Vivir, Señor Jesús, vivir.
Pero la vida que tú nos prometes es para siempre.
Nos cuesta imaginar una vida para siempre.
Una vida en la que tú mostrarás tu rostro y en él seremos bendecidos.
Te pedimos, Señor, en esta nueva jornada,
después de la emocionante jornada de ayer
en la que tu Iglesia eligió y nombró al nuevo sucesor de Pedro,
el religioso agustino Robert Francis Prevost, Luis XIV,
que ya que has escrito nuestro nombre en el libro de la vida
nos ayudes a vivir como tú:
sin ataduras, sin apariencias, sin dobles fondos.
Y como el nuevo Papa nos dijo ayer, en paz, misioneros, evangelizadores.
Haznos mujeres y hombres libres para amar, para perdonar, para sanar.
Haznos mujeres y hombres resucitados.
Danos de tu pan porque necesitamos esa vida para siempre.
Así te lo pedimos. Así sea
Oscar Alonso Peno
Responsable Área Pastoral FEC
