Miércoles 8 de octubre 2025
"Señor, enséñanos a orar" (Lc 11,1-4)
Señor Jesús, en la mañana, a media jornada, por la noche, en toda hora, en cualquier momento, con reloj o sin él, dentro del horario o a la hora más insospechada… Cuando sea, Señor, enséñanos a orar.
Señor Jesús, en soledad o en compañía, con uno mismo o con mucha gente, con mis amigos o con mis enemigos, con personas a las que quiero y con gente a la que jamás volveré a ver… con quien sea, Señor, enseñamos a orar.
Señor Jesús, con prisas o en medio de un desierto, en el autobús, en el metro, en la bici, en el patinete, en el tren, en el barco, en el avión, conduciendo mi propio coche, yendo de copiloto o de pasajero, con libro o sin más inspiración que la vida misma, en el oratorio, en una gran catedral o en mi propia habitación, como sea, Señor, enséñanos a orar.
Señor Jesús, con bonitas palabras o en absoluto silencio, en actitud de adoración o de alabanza, pidiendo mucho o agradeciendo todo, extasiado o estresado, con ganas o sin demasiadas ganas, con sueño o risueñamente, con alegría o en medio de la angustia o el sufrimiento, con lo que sea, Señor, enséñanos a orar.
Señor, enséñanos a orar. Así te lo pedimos. Así sea
Oscar Alonso Peno
Responsable Área Pastoral FEC
