Miércoles 12 de noviembre 2025
"Quedaron limpios de su enfermedad. Uno de ellos, al verse sanado, regresó alabando a Dios a grandes voces" (Lc 17,11-19)
Señor Jesús, así es: recibimos Gracia tras Gracia y no siempre somos capaces de agradecer nada. Mucho de lo que somos, sabemos, creemos y tenemos lo debemos y no somos capaces de agradecer nada a nadie. Contigo, nos pasa igual. Damos por hecho que las cosas han de ser como son y ya está. Nos quejamos, exigimos, pedimos, clamamos, suplicamos… pero se nos olvida agradecer y alabarte.
Por eso, Señor Jesús, nuestra oración de hoy quiere ser de agradecimiento, por tanto.
Gracias de corazón por tu presencia en nuestra vida.
Gracias por hablarnos y mostrarnos cómo nos quieres.
Gracias porque sabemos que nunca caminamos solos,
sino bien acompañados.
Gracias, Señor Jesús, por todo lo que tenemos,
porque siempre sales al paso de lo que necesitamos,
porque nos ayudas en los momentos de tinieblas y dificultades
y nos abrazas y sostienes con ternura infinitas,
gracias porque en ti tenemos puesta toda nuestra confianza
y contigo no tenemos nada que temer
Gracias, Señor Jesús,
Por la Creación que nos acoge, nos sustenta
y que podemos contemplar cada mañana.
Gracias por todas las personas que nos quieren,
gracias por cada momento de felicidad que vivimos.
Gracias porque cuando llega la noche oscura
tú te haces presente y nos provees de lo necesario
para cargar con la cruz y acoger lo que venga.
Gracias, Señor Jesús, porque contigo tenemos vida abundante
y la promesa de una vida resucitada que no conoce fin.
Gracias te damos por todo esto y por mucho más.
Gracias por este nuevo día.
Sé tú nuestra fuerza
y el principal motivo de agradecimiento.
Que no olvidemos jamás agradecerte lo que somos y vivimos. Todo.
Así te lo pedimos. Así sea
Oscar Alonso Peno
Responsable Área Pastoral FEC
