Lunes 28 de marzo 2022
"Jesús le dijo: Si no veis signos y prodigios, no creéis" (Jn 4,43-53)
Señor Jesús, así soy yo: necesito pruebas, evidencias, signos, algún guiño que me diga que existes, que estás, que me acompañas y que puedo creer en ti. Me siento débil ante la inseguridad y los zarandeos de la vida. Me cuesta aceptar tu voluntad y me desconciertan cada vez más expresiones como «Dios lo ha querido así».
Señor Jesús, dame una fe recta. Una fe que me consolide y me haga fecundo. Una fe que no me dé seguridad sino más confianza en ti. Una fe de calidad, sin adornos pero con fundamento. Una fe que mueva montañas, sane heridas y resucite vidas. Una fe que ilumine mi vida y la vida de cuantos me rodean. Una fe que me abrace y me haga ser abrazo para otros.
Señor Jesús, aunque sé que creer en ti no va de ver signos y prodigios, si los hay hazme despierto y atento para que no me pasen desapercibidos. Que tus signos y prodigios me hagan más sencillo, más dispuesto y más confiado. Que sienta que te necesito y necesitándote sienta que me quieres y que sostienes mi vida.
Señor Jesús, haz en mí milagros y haz que hoy mis gestos y acciones hablen de ti y a ti te lleven. Así te lo pido. Así sea
Óscar Alonso Peno
Responsable Área Pastoral FEC
