Miércoles 25 de septiembre 2024
"Se pusieron en camino, anunciando la Buena Noticia y curando" (Lc 9,1-6)
Señor Jesús, una mañana más aquí nos tienes. Leemos estas líneas del Evangelio y nos surgen tantas interrogantes: ¿También a mí me convocas? ¿También a mí me das ese poder y autoridad para curar? ¿También a mí me envías (conociéndome) a proclamar el reino de Dios? Nos gustaría que así fuera, por eso te pedimos que nos hagas mujeres y hombres que creen en la Providencia, que lo esperan todo de ti, que se saben en tus manos.
Señor Jesús, dice tu Evangelio de hoy que nos preocupemos de nada que no sea lo esencial, que lo demás vendrá por añadidura, que lo que necesitemos para hacer el bien y anunciarte se nos irá dando sin que nos demos ni cuenta, a su debido tiempo. Que vivamos desapropiadamente, sin complicaciones, sin tener que estar siempre velando por todo lo que tenemos. Que vivamos más de ti, que nos fiemos más de ti, que creamos verdaderamente que tú estás en nosotros. Haznos así, hijas e hijos tuyos sin más.
Señor Jesús, también nosotros después de leerte y de orarte nos ponemos en camino. Nos gustaría que todas las personas con las que hoy nos cruzásemos nos acogieran, nos trataran bien, entendieran tu mensaje y fuesen por ello más felices. Pero sabemos que no todo es fácil y que cada uno vive su momento como puede y, a veces, ni eso. Danos fuerzas para caminar a tu vera, para anunciarte por todas partes (y, si fuere necesario con palabras) y para curar toda dolencia y toda enfermedad. Enséñanos a imponer las manos sobre los otros y a bendecirles. Así te lo pedimos. Así sea
Oscar Alonso Peno
Responsable Área Pastoral FEC
