Lunes 3 de febrero 2025
"¿Qué tienes que ver conmigo, Hijo del Dios Altísimo" (Mc 5,1-20)
¡Mucho!¡Tanto!¡Demasiado!¡Todo!
Cada paso, cada día, cada decisión,
cada posibilidad… Me habla de ti, Jesús.
En cada encuentro, en cada etapa,
en cada reto… Allí estas tú.
Yo no me sé si no es en ti.
Yo sin ti no sé escribir mi historia.
Yo tengo tanto que ver contigo que quiero seguirte,
parecerme, ser en ti.
Tú tienes que ver conmigo
porque me elegiste,
me llamaste y decidiste no abandonarme nunca.
Tú tienes que ver conmigo
porque me acompañas con tu Palabra,
con tus silencios, con tus sacramentos,
con tus proyectos para conmigo,
con las personas que, sin saber por qué,
has puesto en mi camino y me hablan de ti.
Tú tienes que ver conmigo
porque todo lo que pienso, lo que siento,
lo que creo, lo que soy… habla de ti y de mí, siempre juntos.
Jesús, Hijo de Dios Altísimo,
gracias por tantas oportunidades,
por tantos encuentros,
por tu presencia siempre veraz y discreta,
por tu amistad única y fiel,
por tu amor incondicional hacia mí,
por tanto, siempre, gracias. Amén
Oscar Alonso Peno
Responsable Área Pastoral FEC
