Martes 11 de marzo 2025
"Vosotros orad así..." (Mt 6,7-15))
Oración
Padre nuestro que estás en el cielo,
allí donde no alcanzamos a manipularte,
allí donde nos has prometido que un día
nos reuniremos contigo y con quien bien nos ama,
allí desde donde se ve grande nuestra pequeñez
y se relativizan todas nuestras ansias y angustias,
allí donde se dan cita todos nuestros anhelos
y todas nuestras verdaderas esperanzas.
Santificado sea tu nombre,
ese por el cual vivimos y existimos,
ese que nos sostiene en la prueba y nos lleva a seguirte,
ese que nos seduce y nos invita siempre a amar más y amar mejor,
ese ante el que toda rodilla se dobla.
Venga a nosotros tu reino,
ese en el que no hay división, ni guerras, ni odios,
ni corrupción, ni mentira, ni envidias.
Ese en el que es posible vivir en paz, ser hermanos,
compartir y servir sin fin,
hacerlo todo en nombre del amor
y ser felices tan solo siendo nosotros mismos,
hijas e hijos amados tuyos.
ese reino en el que ya no hay miedo, ni violencia,
ni injusticia, ni lágrimas, ni dolor.
Ese reino en el que reina el que más comparte y sirve.
Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo,
aunque pocas veces coincida con la nuestra,
aunque nos pruebe,
aunque nos llene de dudas y de ganas de tirar la toalla.
Esa voluntad que nos quiere hijos e hijas,
nunca esclavos, nunca tristes, nunca solos.
Esa voluntad que solo tú conoces
y que tanto nos gustaría poder prever.
Danos hoy nuestro pan de cada día,
ese que sacia nuestra hambre,
ese que colma nuestros más profundos deseos y nuestras necesidades cotidianas,
ese por el que nos levantamos y bregamos cada jornada,
ese que nos hace familia y nos iguala en torno a la mesa.
Ese que compartido se multiplica.
Perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden,
no nos dejes vivir en el rencor y en el pasado,
haz que seamos mujeres y hombres que sintamos
que vivimos porque nos has perdonado,
porque en cada caída nos has levantado
y en cada prueba nos has ungido con tu misericordia y compasión.
No nos dejes caer en la tentación de ser lo que no somos,
de aparentar lo que nunca fuimos,
de desear lo que no es nuestro,
de esperar lo que no nos corresponde
o de querer ser como tú, pero a nuestro modo.
No nos dejes caer en la tentación de vivir la vida a cuentagotas,
ahorrando entrega y racaneando cariño.
Y líbranos del mal, de todo mal,
de todo sufrimiento, de todo dolor, de toda tristeza.
Especialmente hoy, 11 M, día en el que recordamos
a todas las víctimas de los atentados en Madrid.
Haz que vivamos en la paz y el bien.
Así te lo pedimos. Así sea
Oscar Alonso Peno
Responsable Área Pastoral FEC
