“Se parece a aquel hombre prudente que edificó su casa sobre roca” (Mt 7, 21-29)
Señor Jesús, prudencia. Hoy tu Evangelio nos habla de la escucha de tu Palabra y de la prudencia. Reconozco que nunca me había detenido en ello, en esto segundo de la prudencia. Nos hablas de un hombre prudente, ponderado, equilibrado, sereno, que antes de nada calcula, que no actúa movido por el ímpetu o las emociones. Madre mía ¡y esto me lo dices hoy a mí! ¡Hoy nos dices esto a nosotros! Ayúdanos a entender tu Palabra en profundidad.
Señor Jesús, ayúdanos a escuchar antes de hablar, a discernir antes de contestar, a dejarnos iluminar por tu Palabra y acompañar por el soplo de tu Espíritu antes de lanzarnos a decir o hacer lo que nos parezca, lo primero que nos pase por la mente o por el corazón. Haz que construyamos todo sobre roca, sobre ti, sobre tu voluntad para con nosotros.
Señor Jesús, hoy que asistimos a los devastadores terremotos en Venezuela, vemos qué es lo que ocurre cuando las cosas y las casas se construyen sobre la arena, sin seguridad, sin estructura, sin un buen fundamento. Te pedimos que nos ayudes a fundamentar bien nuestra vida, nuestra fe, nuestro compromiso. Oramos por las víctimas de los terremotos. Haznos cercanos.
Así te lo pedimos. Así sea
Oscar Alonso Peno
Responsable Área Pastoral FEC
