“A vino nuevo, odres nuevos” (Lc 5,33-39)
Señor Jesús, novedad, creatividad, imaginación, frescura, alegría… todo eso traes tú para nosotros, todo eso debería ser la Buena Nueva para nuestro mundo y para tu Iglesia. Enséñanos a no acomodarnos a lo de siempre.
Señor Jesús, ayúdanos a no echar la vista atrás, a los odres viejos, pensando que allí era todo mejor, creyendo que como aquello ya nada, soñando con esa ingenuidad que nos lleva a pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor. Ayúdanos a creer contemplando tus acciones y dando vida a tus palabras: a vino nuevo, odres nuevos. Que no nos dé miedo romper los odres viejos para seguir recreando, bajo la acción de tu Espíritu, los odres nuevos.
Señor Jesús, aparta de nosotros el miedo a cambiar y transformar todo cuanto sea necesario para que la novedad de tu Evangelio, el anuncio y la construcción de tu Reino sean lo primero. No nos permitas ni abandones a la tentación de volver atrás creyendo que ahí está lo bueno, lo mejor, lo auténtico. Acompaña nuestra sed de autenticidad con la mirada puesta en ti y en el presente. Con el corazón lleno de futuro y de esperanza.
Así te lo pedimos.
Así sea
Oscar Alonso Peno
Responsable Área Pastoral FEC
