“«¿Quién es el más importante en el reino de los cielos?»” (Mt 18,1-5.10)
Señor Jesús,
gracias porque una semana más has iluminado nuestra vida con tu Palabra.
También nosotros nos preguntamos hoy
quién es el más importante en tu Reino.
Y tu respuesta no deja lugar a dudas:
los pequeños, los niños, los sencillos, los desapropiados,
los abajados, los serviciales,
los que nos parecen insignificantes,
los que casi no cuentan.
Haznos comprender con la mente y con el corazón
qué significa volver a ser como niños, qué significa hacerse pequeño.
Por eso, Señor Jesús,
una vez más te pedimos que nos hagas como niños.
Haz que vivamos la vida con el agradecimiento cotidiano
que los niños llevan consigo de serie.
Haznos ingenuos como ellos, felices como ellos,
sencillos como ellos. De tu mano, confiados, como ellos.
Haznos comprender con la mente y con el corazón
qué significa volver a ser como niños, qué significa hacerse pequeño.
Señor Jesús, haznos como niños.
Haz que vivamos comprometidos con la sonrisa,
con la alegría por las cosas pequeñas,
con esa sencillez que hace extraordinario cualquier hecho cotidiano.
Haznos buscadores inquietos y rebeldes en fidelidad.
Haznos comprender con la mente y con el corazón
qué significa volver a ser como niños, qué significa hacerse pequeño.
Señor Jesús, haznos como niños,
que no tengamos que agacharnos para entrar por la puerta estrecha,
que vivamos cada instante,
cada circunstancia y cada experiencia
desde el asombro y la gratitud
del que vive buscando y disfruta descubriendo.
Haznos comprender con la mente y con el corazón
qué significa volver a ser como niños, qué significa hacerse pequeño.
Señor Jesús, haznos como niños,
para que entremos en la dinámica del Reino como tú quieres.
Gracias por este nuevo día.
Y hoy, de manera especial,
te pedimos para que tus ángeles custodios nos acompañen,
ellos que contemplan siempre el rostro del Padre.
Así te lo pedimos. Así sea
Óscar Alonso Peno
Responsable Área Pastoral FEC
