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Hasta pronto Antoni Vadell

14 febrero, 2022

El pasado sábado 12 de febrero, después de 8 meses de enfermedad, los últimos ingresado en el Hospital Clinic de Barcelona, fallecía Monseñor Antoni Vadell, a los 49 años de vida cristiana y cuatro años de ministerio episcopal.

Nació en Llucmajor (Mallorca) el 17 de mayo de 1972. A los 14 años ingresó en el Seminario Menor de Mallorca, pasando después, en 1990, a cursar la filosofía y teología en el Seminario Mayor. Fue ordenado diácono el 4 de octubre de 1997 en la Capilla del Seminario Nuevo de Mallorca, y sacerdote el 31 de mayo de 1998 en la parroquia del Beato Ramon Llull en Son Cotoner (Palma). Obtuvo la licenciatura en Teología, especialidad en Pastoral de la Juventud y Catequética en el Pontificio Ateneo Salesiano (2006-2009).

Su ministerio sacerdotal lo ha desarrollado en la diócesis de Mallorca. Ha combinado la labor parroquial con la pastoral catequética y educativa. Inició su actividad pastoral en la parroquia del Beato Ramon Llull en Son Cotoner (1998-2006) y posteriormente asumió la responsabilidad de rector del Seminario Menor de Mallorca (1999-2006). Ha sido profesor del Centro de Estudios Teológicos y del Instituto Superior de Ciencias Religiosas de Mallorca (ISUCIR), y ha sido profesor invitado en la Escuela Universitaria Alberta Giménez, de las Islas Baleares. Ha sido delegado diocesano de Pastoral Vocacional, y formador del Seminario Mayor de Mallorca (2002-2006); así como también delegado diocesano de Pastoral Catequética y Litúrgica (2009-2013), vicario parroquial de las parroquias de Sant Josep Obrer y de Corpus Christi y responsable pastoral de los respectivos colegios parroquiales (2009-2014). Ha sido vicario episcopal para la Evangelización (2013-2017), rector de la Unidad Pastoral de la Mare de Déu de las parroquias de Santa Maria la Major, Sant Domingo y Crist Rei de Inca, de Sant Llorenç de Selva, la Immaculada Concepció de Caimari, Sant Joan Baptista de Mancor, Santa Tecla de Biniamar y la Nativitat de la Mare de Déu de la Lloseta, y miembro del Colegio de Consultores (2014-2017) y miembro del Consejo Presbiteral al Obispado de Mallorca (2014-2017).

Toni, como le llamaba la gente y sus amigos, que eran muchos, ha sido un sacerdote ejemplar, siempre atento a todos, especialmente a los jóvenes, a quienes ha dedicado buena parte de su vocación sacerdotal. Enamorado del Señor, atento a la realidad, cercano a la escuela y preocupado por su misión, ha sido un verdadero regalo para la Iglesia. Con FEC colaboró en diferentes ocasiones, de modo especial en el tiempo del confinamiento. Aquí os dejamos el video que compartió con todos nosotros y que se hizo viral. Sus palabras y el testimonio de su vida quedan entre nosotros para siempre. 

Su muerte es una gran pérdida para todos, especialmente para Antonia, su madre, y su hermano Joan, que han estado junto a Toni hasta el inicio de esta nueva vida. Damos gracias a Dios por tanto bien recibido por mediación de este siervo suyo y le pedimos que, como él mismo decía, viva para siempre en aquello que escribía en su perfil de whasap: Io, preferisco il Paradiso. Hasta pronto Toni.