Juntos somos luz, juntos somos más

Día mundial de la Educación Católica

A propuesta del papa Francisco, y como una iniciativa más para llevar a la práctica el Pacto Educativo Global, diferentes organizaciones de la enseñanza católica acordaron festejar el #DíaMundialdelaEducaciónCatólica, que se celebraría cada año a los cuarenta días de la Pascua, el día de la Ascensión, porque es el día en que la misión de Jesús se hace misión de la Iglesia (“Id y haced discípulos…” Mt 28). Fundación Educación Católica acogió la invitación y se unió a esta bonita iniciativa.

Este año el lema elegido ha sido “Juntos Somos Luz. Juntos Somos Más”, porque cuando salimos al encuentro se nos regala y refuerza la Buena Noticia del Evangelio y de esa vida plena que desea Dios para toda la humanidad. Eso es lo que en cada lugar donde hay educación católica queremos comunicar y visibilizar: vida para todos.

Nuestra institución, la Fundación Educación Católica, nació en el año 1992 para salir al paso de la ausencia de vocaciones religiosas en las instituciones y para poder asegurar la continuidad de muchos colegios católicos que tanto las Congregaciones Religiosas como las Diócesis tenían en aquel momento y que ya no podían asegurar su pervivencia en el tiempo.

Treinta y dos años después nuestra Fundación es titular de 22 centros educativos repartidos por toda la Península Ibérica, una institución reconocida social y eclesialmente por su labor educativa y evangelizadora, con más de 16.000 alumnos y alumnas y 1500 profesionales dedicados a la educación integral de todo nuestro alumnado.

Como institución hemos celebrado este Día Mundial de la Educación Católica y damos las gracias a todas las personas que han hecho y hacen posible la misión de nuestra Fundación. Somos un ejemplo de que juntos somos luz, de que juntos somos más y de que estar juntos es un DON. Ojalá todos nos sintamos orgullosos de lo que juntos somos.

 

Oración de la Fundación Educación Católica

Jesús, Maestro y Señor;

compañero en nuestro camino

de hacer escuela y educar personas.

Reconocemos el aliento de tu Espíritu

en nuestro deseo de ser una

comunidad educativa según los valores de tu Reino.

Ayúdanos a hacer de nuestros colegios

espacios de familia y cordialidad,

donde se aprende, se cuida, se enseña,

se dirige, se orienta y se ama con toda el alma.

Enséñanos a poner nuestros dones al servicio de los demás,

a compartir con alegría y a vivir tu evangelio cada día.

Concédenos la mirada limpia y la sensibilidad despierta

para hacer del mundo un hogar cálido, justo y humano,

donde compartir y acoger de la mano de tu madre, María.

Amén